Encontrando la fuente de gracia y paz
- Estudio de Filipenses
- Serie: A los ciudadanos del cielo
- Filipenses 1:2
Pablo nos recuerda que la verdadera paz y gracia provienen de Dios, quien las otorga abundantemente a sus hijos. Estas bendiciones divinas transforman nuestras vidas, guiándonos a vivir con confianza y serenidad en medio de cualquier circunstancia. Al recibir su paz y gracia, experimentamos el cuidado constante y amoroso de nuestro Padre celestial.
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