- Serie: Sobreviviendo el mal debajo del sol
- Eclesiastés 5:8-12
Dormir bien no depende únicamente de técnicas, rutinas o condiciones físicas. Con frecuencia, lo que nos mantiene despiertos es algo mucho más profundo: la inquietud del corazón, la ansiedad por el futuro y el peso de aquello que no podemos controlar. La Escritura nos muestra que el descanso verdadero surge cuando aprendemos a mirar nuestra vida desde la perspectiva de Dios y confiamos en Su cuidado constante. En esta enseñanza exploramos por qué la confianza, el contentamiento y la soberanía divina son claves para recuperar la calma interior. Si has intentado dormir sin lograrlo, quizá este mensaje te ayude a descubrir lo que realmente perturba tu descanso.








