Crees en Dios. Le oras. Sin embargo, cuando se trata de Jesús, no estás seguro. Y una pregunta difícil sigue regresando a tu mente: si muriera hoy, ¿a dónde iría?
Esa es una pregunta sincera, y merece una respuesta sincera. La Biblia habla de ello con claridad, y lo que dice tiene el propósito de darte esperanza.
No eres el único que se hace esta pregunta
Muchas personas creen que Dios existe. Le oran, procuran vivir correctamente y sienten que la vida tiene un significado más profundo que lo que pueden ver. Si eso te describe, ya has tomado en serio algo que muchos ignoran.
Pero la sinceridad acerca de Dios no es lo mismo que tener una relación con Él. El siguiente paso es el más importante de todos, y ese paso tiene como centro a Jesús.
Creer en Dios no es lo mismo que seguir a Jesús
Es bueno creer que Dios es real. Sin embargo, la Biblia enseña que la salvación viene por medio de una Persona, no simplemente por creer en un poder superior.
La salvación significa ser rescatado de la condenación del pecado y recibir vida eterna con Dios. La Biblia dice que todos hemos pecado y estamos lejos de alcanzar el estándar perfecto de Dios (Romanos 3:23). Jesús vino para cargar con esa condenación en nuestro lugar.
Creer en Dios es un punto de partida. Confiar en Jesús es el camino por el cual somos salvos.
Por qué Jesús dijo que Él es el único camino
Jesús hizo una afirmación que ningún otro maestro se atrevió a hacer. Él dijo:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” Juan 14:6
Observa lo que no dijo. No afirmó ser un camino entre muchos. Dijo que Él es el único camino hacia Dios. Eso es verdadero o falso, pero no puede ser ignorado.
Si Jesús es quien dijo ser, entonces confiar en Él no es algo opcional. Lo es todo.
La diferencia entre creer y confiar
Hay una verdad que sorprende a muchas personas. Incluso los demonios creen que Dios existe (Santiago 2:19). Ellos saben que Él es real, pero no son salvos.
Creer ciertos hechos no es lo mismo que confiar en un Salvador. Puedes estar de acuerdo en que Jesús vivió, murió y resucitó, y aun así no haber puesto tu vida en Sus manos.
La fe que salva significa confiar en que Jesús hizo por ti lo que tú nunca podrías hacer por ti mismo. Significa descansar en Su muerte y resurrección como el pago completo por tu pecado.
Haz que la promesa sea personal
Uno de los versículos más amados de toda la Biblia dice:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16
Lee ese versículo una vez más y coloca tu propio nombre en él. Dios te amó a ti. Entregó a Su Hijo por ti. Ese “todo aquel” te incluye a ti.
El evangelio no es una idea general. Es una invitación personal, y está dirigida a ti.
Por qué esta decisión no debe esperar
La Biblia es amorosa, pero también es honesta. Enseña que esta decisión debe tomarse en esta vida. Después de la muerte no hay una segunda oportunidad, y nuestro destino eterno queda establecido (Hebreos 9:27).
Esto no se dice para asustarte. Se dice para ayudarte a comprender cuán importante es este momento. Hoy es el día en que Dios te está llamando hacia Él.
Cómo puedes ser salvo hoy
La Biblia no podría ser más clara acerca del camino de regreso a Dios. Dice:
“Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.” Romanos 10:13
No necesitas palabras perfectas ni un entendimiento perfecto. Necesitas apartarte del pecado y poner tu confianza en Jesús como tu Salvador. Puedes hacerlo ahora mismo con una oración sencilla como esta:
Una oración sencilla
“Señor Jesús, reconozco que soy pecador. Creo que moriste por mí y que resucitaste. Me aparto de mi pecado y pongo toda mi confianza en Ti como mi único Salvador. Gracias por darme vida eterna. Amén.”
Hay esperanza para ti hoy
Si todavía no confías en Jesús, la Biblia dice que aún no has sido salvo. Pero eso puede cambiar hoy mismo. La salvación se encuentra únicamente en Cristo, y Él recibe con amor a todos los que vienen a Él.
Hiciste una pregunta sincera acerca de dónde pasarás la eternidad. La respuesta está llena de esperanza: confía en Jesús, y serás salvo.
Si hoy hiciste esta oración para confiar en Cristo, o si todavía tienes preguntas, nos encantaría saber de ti. Ponte en contacto con nosotros y permítenos ayudarte a dar tu próximo paso con Jesús.














