El discurso de graduación para discípulos ansiosos
Hay momentos cuando el futuro parece incierto y el corazón comienza a llenarse de temor, preguntas y ansiedad. Eso era exactamente lo que los discípulos estaban experimentando en las horas previas a la crucifixión. Reunidos en el aposento alto, Jesús los preparó para una nueva etapa de sus vidas, dándoles palabras de consuelo, dirección y esperanza antes de enviarlos al mundo. En este mensaje descubriremos cómo Cristo sigue trayendo paz a corazones ansiosos, recordándonos que, aunque el camino presente pueda ser incierto, nuestro destino eterno está seguro en Sus manos. Las promesas del Señor no solo sostuvieron a los discípulos aquella noche; también pueden sostenernos a nosotros hoy.















