Señales del juicio final
La vida continúa, las rutinas siguen, y todo parece estar bajo control. Sin embargo, Jesús ofrece una descripción sorprendente de cómo será el mundo justo antes de Su regreso. No habla de señales espectaculares, sino de una humanidad que sigue adelante como siempre, sin percibir el peligro que se acerca. A través de ejemplos claros y advertencias directas, este pasaje nos confronta con una realidad incómoda: es posible estar rodeado de verdad y aun así no estar preparado. Este mensaje nos invita a mirar con honestidad nuestra propia vida, a no ignorar lo evidente, y a responder hoy mientras todavía hay oportunidad.

















