Reconociendo actitudes destructivas en mi vida
Muchas veces el mayor peligro no está en decisiones drásticas, sino en actitudes que toleramos sin darnos cuenta. Pequeñas concesiones, falta de disciplina o una mirada centrada en uno mismo pueden ir erosionando lentamente nuestra vida espiritual. La Escritura nos llama a detenernos, evaluarnos y reconocer aquellas actitudes que nos están alejando del propósito de Dios. Este mensaje nos invita a mirar con honestidad el estado de nuestro corazón y a considerar cómo ciertas posturas, si no se corrigen, terminan afectando nuestras relaciones, nuestra fe y nuestra manera de vivir. Descubramos juntos cómo la sabiduría de Dios puede ayudarnos a enderezar el camino.








