Reconociendo a Jesús correctamente
El domingo de ramos parecía que todo estaba en orden: Jesús era recibido como Rey, la multitud lo celebraba y la ciudad estaba llena de expectativa. Sin embargo, en cuestión de días, ese mismo pueblo lo rechazaría. ¿Cómo es posible pasar de la admiración al rechazo? Este estudio nos muestra que no basta con estar cerca de Jesús o hablar bien de Él. El problema es más profundo: no reconocerlo por quien Él es. A través de este pasaje, descubramos cómo esta misma dinámica puede repetirse hoy en nuestras vidas y qué implica responder correctamente a Cristo como nuestro Señor y Rey.













