Cada generación intenta explicar el origen del universo y el sentido de la vida. Algunos hablan de azar, otros de procesos impersonales, pero las preguntas siguen allí: ¿de dónde venimos?, ¿por qué estamos aquí?, ¿qué sucede después de morir? En este estudio descubrimos que la fe no es un salto al vacío, sino la respuesta que nos permite comprender el verdadero origen de todas las cosas. Cuando reconocemos que hay un Creador, encontramos fundamento para nuestra moralidad, propósito para nuestra existencia y esperanza para el futuro. Le invitamos a considerar esta verdad y a reflexionar cómo su creencia sobre el origen influye directamente en su destino eterno.