La oveja perdida
La enseñanza de Jesús sobre la oveja extraviada sigue conmoviendo porque muestra un amor que busca, levanta y restaura. El pastor de la historia no se resigna a perder lo que ama; siente la ausencia y recorre el terreno hasta encontrar a la oveja que se alejó. Así es el corazón de Dios: Su gracia nos alcanza incluso cuando no sabemos regresar. Esta reflexión nos anima a escuchar Su voz, a permitir que Él nos encuentre y a recordar que cada vuelta a casa provoca gozo en el cielo. Nadie está demasiado lejos para ser rescatado por Él.








