Evitando el fracaso espiritual en la recta final
Las grandes victorias espirituales pueden hacernos pensar que estamos a salvo. Pero la historia de Gedeón demuestra que el éxito en la vida de fe no nos inmuniza contra una caída futura. Después de comenzar con humildad y dependencia de Dios, su vida tomó un rumbo peligroso que afectó a su familia y a toda la nación. Este estudio nos confronta con una verdad incómoda: la fidelidad pasada no garantiza un buen final. Aprendamos juntos cómo proteger nuestro corazón en tiempos de prosperidad y cómo perseverar con obediencia para terminar bien la carrera que Dios nos ha dado.
















