Programa del día

Encuentre la lección de hoy

Biblioteca de estudios

Encuentre los programas por libro de la Biblia

Calendario

Encuentre sus programas por fecha

Más información

Conozca nuestro nuevo programa que saldrá próximamente.

Artículos y Devocionales

Crezca en su caminar con Dios

El evangelio

Conozca el regalo de Dios para su corazón

Publicaciones

Para entender y aplicar la Palabra de Dios

Acerca del Ministerio

Conozca nuestra historia, propósito y más

Declaración Doctrinal

Esto es lo que creemos como ministerio

Suscríbase

Reciba recursos bíblicos a su correo cada semana

Escribanos

Envíenos sus preguntas, testimonios y motivos de oracion

calendario

Calendario

Conozca los horarios de transmisión y eventos especiales.

Desafíos

Para conectar con Dios, compartir esperanza y crecer en comunidad

La profecía de Daniel sobre el fin del mundo

El futuro siempre ha despertado temor, curiosidad y especulación. Desde antiguos calendarios hasta modernas predicciones apocalípticas, la humanidad ha tratado de descubrir cuándo llegará el fin. Pero Dios no nos llamó a vivir obsesionados con fechas ni teorías, sino preparados para la venida de Cristo. En este estudio veremos cómo las profecías de Daniel revelan con sorprendente precisión el avance de los imperios mundiales y anuncian la llegada del reino eterno del Mesías. También descubriremos qué enseña la Biblia acerca de la tribulación, el Anticristo y el glorioso reino venidero de Jesucristo. Este mensaje te animará a vivir con esperanza, confianza y una perspectiva eterna en medio de un mundo incierto.

Compartir esta lección

Falsas alarmas sobre el fin

Según un antiguo calendario maya, se suponía que el mundo se iba a terminar el 21 de diciembre de 2012. Quizás te acuerdes de la conmoción que eso creó. Miles de personas se prepararon para sobrevivir eventos cataclísmicos. Muchos entraron en pánico… había un ambiente de incertidumbre y preocupación.

Pero la verdad es que los anuncios acerca del fin del mundo han existido durante siglos. El calendario maya no fue el primero ni va a ser el último.

La predicción más antigua que conocemos fue encontrada por arqueólogos en una tableta de arcilla de los tiempos de Asiria. Esta dice: “Hay señales de que el mundo está llegando rápidamente a su fin.” [i]

Los montanistas fueron probablemente el primer movimiento organizado en cuanto al fin del mundo. Ellos dijeron haber recibido una revelación especial de parte de Dios y esperaron juntos por este día en Turquía.

El papa Inocencio III añadió 666 años a la fecha de la creación de la religión musulmana y predijo que Cristo vendría en el año 1284.

Astrólogos ingleses predijeron en 1524 que una gran inundación arrasaría con Londres, y más de 20.000 personas evacuaron sus hogares y esperaron el apocalipsis que se avecinaba, lo que obviamente no ocurrió.

En 1914, los Testigos de Jehová comenzaron su serie de predicciones incumplidas: 1914, 1915, 1918, 1919, 1920, 1925, 1941, 1975 y 1994.

En 1994, Harold Camping predijo el regreso del Señor gracias a unos cálculos complejos que había hecho. Él gastó decenas de millones de dólares anunciando y advirtiendo que Jesús iba a arrebatar la iglesia el 21 de mayo de 2011 y que la Tierra iba a ser destruida por tsunamis, terremotos y una multitud de desastres naturales. Cuando eso no ocurrió en mayo, él cambió la fecha al 21 de octubre de 2011. Cientos de miles de personas se dieron cuenta de la farsa. Pero muchas personas le creyeron, dejaron sus trabajos y vendieron todo lo que tenían para advertirle al mundo de su inevitable destino. [ii]

Uno de los casos más trágicos fue el de unos creyentes en Asia que se reunieron cerca de la frontera de Laos para esperar el rapto. Ellos arriesgaron sus vidas, ya que se estaban exponiendo a la persecución del gobierno. Muchos terminaron en la cárcel, y varios pastores fueron martirizados porque el día llegó, pero nunca fueron arrebatados.

Y, por cierto, hay algo de verdad en todas estas predicciones, como veremos en nuestro estudio. La Biblia nos dice que habrá un período de Tribulación, lleno de erupciones volcánicas, tsunamis, epidemias, hambrunas y mucho más. Pero todo eso va a venir en el tiempo de Dios y por el poder de Dios.

En lo profundo del corazón humano existe esta intuición de que se acerca el fin del mundo, y la razón por la que Dios ha puesto esta idea en el corazón humano es porque, de hecho, ese tiempo realmente llegará.

Desgraciadamente, los denominados expertos en cuanto al fin del mundo distraen a las personas del verdadero juicio final en el que realmente necesitan pensar, y terminan aconsejando métodos de supervivencia y haciéndoles perder el tiempo.

Pero, querido oyente, déjame dejar esto en claro: tú puedes estar absolutamente seguro de que, si alguien predice la fecha del regreso de Cristo, esa persona está equivocada, simplemente porque el mismo Señor Jesús dijo: “no sabéis ni el día ni la hora” (Mateo 25:13). “No les toca a ustedes conocer la hora” (Hechos 1:7).

Por el contrario, nosotros debemos vivir como los creyentes de Tesalónica —y los creyentes de la isla de Creta— esperando cada día su llegada. Trabajando con nuestras manos… cumpliendo nuestras responsabilidades diarias… sirviendo al Señor en este mundo que va camino a la destrucción.

Dios no nos ha dicho a través de las Escrituras todo lo que nos gustaría saber sobre el futuro, como una fecha exacta; pero sí nos dice todo lo que necesitamos saber para prepararnos para aquel día. Y esto no tiene nada que ver con técnicas de supervivencia o almacenamiento de alimentos; tiene que ver con nuestra alma y nuestra vida en el nuevo cielo y la nueva tierra que se acercan.

La revelación de Dios sobre el futuro

Ahora bien, la pregunta sigue siendo: ¿Hay algún pasaje en la Biblia que nos ayude a anticipar el fin del mundo?

Daniel, el primer sabio de Babilonia, respondería que sí.

En los capítulos 2 y 7 de Daniel encontramos un par de visiones y sueños que predicen la progresión de los imperios mundiales, comenzando con Babilonia.

La visión de la gran imagen

Te invito a acompañarme a Daniel 2, para identificar los cuatro reinos que Daniel ve en el sueño del rey Nabucodonosor, un rey del que ya hemos hablado en estudios anteriores.

En el versículo 31 de Daniel 2 leemos:

“Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies…”

Es decir, durante el último imperio… y así destruyó toda la estatua.

Esta piedra es una referencia a la piedra que los constructores rechazaron (Mateo 21:42). Es una referencia al Mesías, que según las profecías de Daniel aplastará estos imperios mientras establece su propio reino. El final del versículo 35 nos dice que su reino literalmente llenará toda la tierra.

Ahora, ¿cómo sabemos que estas diferentes partes de la estatua eran reinos?

Permíteme resumir la interpretación de Daniel:

La última parte del versículo 38 revela que Babilonia es la cabeza de oro; y, de hecho, fue el primer imperio mundial: la cabeza de oro.

Pero Daniel continúa interpretando en el versículo 39 que después de Babilonia vendría un segundo reino, un reino identificado en el capítulo 5 de Daniel como los medos y los persas. Este es el reino de plata.

Después de ellos hay un tercer reino, un reino de bronce que gobernará sobre toda la tierra, según el versículo 39.

La historia cuenta que el reino de Grecia, bajo Alejandro Magno, derrotó al Imperio Persa.

Luego viene un cuarto reino en el versículo 40, un reino hecho de hierro. Pero ese reino se divide, nos dice el versículo 41. Y para cuando llegamos a los pies de esta gran estatua, vemos cómo la situación ha cambiado de un reino unido de oro a un reino diverso, hecho de una mezcla de hierro y arcilla.

Y de esa manera Daniel profetizó la progresión de los imperios mundiales… y la historia lo ha demostrado.

De hecho, su profecía se extiende hasta el final de la era de la iglesia.

Si vamos al capítulo 7, allí encontramos una visión diferente, pero que concuerda con la visión de la estatua. Esta visión añade algunos elementos importantes a la profecía.

Aquí encontramos estos mismos cuatro reinos descritos como cuatro animales diferentes. Sin embargo, también recibimos información adicional acerca del reino del Anticristo y, finalmente, del reino de Dios.

La visión de las cuatro bestias

Leamos el versículo 3 de Daniel 7:

“Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar. La primera era como león, y tenía alas de águila.”

Este es el primer reino: Babilonia. Los leones alados eran prácticamente el símbolo nacional de la antigua Babilonia. De hecho, había esculturas de enormes leones alados en las entradas de los palacios reales. [iii]

El segundo reino, el reino medo-persa, está representado como un oso en el versículo 5. Se nos muestra, en la última parte del versículo, que este oso tiene tres costillas entre los dientes.

Esas tres costillas representan el hecho de que los medos y los persas conquistaron los imperios de Lidia, Egipto y Babilonia. Estas son las tres costillas destrozadas en la boca del oso.

El tercer reino, que sería Grecia, también concuerda con la visión de la estatua del capítulo 2. Aquí, en el versículo 6, se describe como un leopardo con cuatro alas.

Las alas se refieren a la rapidez de este reino. De hecho, sabemos que el ejército griego bajo Alejandro Magno conquistó el mundo más rápido que cualquier otra potencia mundial en la antigüedad. En solo ocho años, ellos marcharon y conquistaron más de 17.000 kilómetros de territorio, desde Grecia hasta la India. [iv]

También es significativo que este leopardo tenga cuatro cabezas, porque después de la prematura muerte de Alejandro, a la edad de 32 años, su reino se dividió en cuatro partes, cada una dirigida por uno de sus generales.

Ahora, lo que viene a continuación es una bestia grande y aterradora —versículo 7— con dientes de hierro; una referencia obvia a las piernas de hierro en la visión de la estatua: el Imperio Romano.

Daniel explica en el versículo 7:

“…devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.”

Lo que Daniel también introduce aquí es información sobre las últimas etapas de este Imperio Romano, lo que los eruditos evangélicos llaman el renacimiento del Imperio Romano.

En lugar de hablar de los diez dedos de los pies en la estatua, Daniel habla ahora de diez cuernos que emergen en la cabeza de este último imperio mundial.

Y no hay duda alguna de lo que significan estos cuernos, porque la Biblia nos lo dice sin rodeos.

Leamos el versículo 24:

“Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará.”

En otras palabras, este imperio será una coalición de diez reinos.

El surgimiento del reino del anticristo

El versículo 24 también nos dice que un undécimo rey vendrá, derribará a tres de los diez reyes y tomará su lugar. Pero eso es solo el comienzo de su desenfreno.

Fijémonos en el versículo 25:

“Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo. Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.”

Daniel acaba de profetizar una larga serie de eventos. La pregunta ahora es: ¿se cumplieron? Vamos de a poco.

  1. Daniel profetizó que Babilonia sería el primer imperio mundial — cumplido.
  2. Los medos y los persas conquistarían Babilonia — cumplido.
  3. Grecia conquistaría Persia — cumplido.
  4. Roma conquistaría Grecia — cumplido.
  5. Un nuevo imperio romano sería liderado por diez reyes… eso todavía no ha ocurrido.
  6. Un gobernante blasfemará contra Dios e intentará matar a todos los que le sigan mientras domina el mundo. Encontramos en otros pasajes que este gobernante es descrito como el Anticristo. Eso tampoco ha sucedido todavía.
  7. Finalmente, el Anticristo será derribado cuando el Mesías regrese para establecer su reino en la tierra. Y eso aún no ha ocurrido.

La venida gloriosa del Hijo del Hombre

Ahora, algunos dirían: “Cristo ya vino y estableció su reino en nuestros corazones.” En cierto sentido, eso es verdad. Él debería ser el Señor de nuestras vidas ahora mismo.

Pero, en un sentido profético, eso no es cierto. De hecho, si retrocedemos hasta el versículo 13, se nos da una descripción de la venida del Mesías.

“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre…”

Detengámonos por un momento. ¿Quién podría ser este individuo?

Aquí se lo describe como un Hijo de Hombre. Eso significa que es descendiente de la raza humana. Pero leemos que es “como” un Hijo de Hombre, lo que implica que es más que un simple ser humano.

Él viene a la tierra con las nubes, una alusión a otros pasajes del Antiguo Testamento donde las nubes son los carruajes de Dios (Isaías 19:1 y Salmo 104:3). Así que esta persona no es solamente un hombre… es Dios también. [v]

Daniel está describiendo a una persona que desciende a la tierra para reinar, y que resulta ser Dios encarnado.

¿Quién podría ser este individuo entonces?

“¿Quién eres?” le preguntó la Corte Suprema de Israel a Jesús antes de condenarlo a muerte. “Dinos si realmente eres el Hijo de Dios.”

Y Jesús respondió:

“Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo” (Mateo 26:64).

Él estaba diciendo: “¡Ese soy yo!”

Y ellos gritaron: “¡Que muera por pretender ser Dios encarnado!”

Y lo asesinaron… pero eso era parte de su plan, ya que el Mesías vino primero para morir por nuestros pecados.

Isaías escribe:

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:5-6).

Pero la descripción aquí en Daniel 7:13 es una descripción de triunfo. Esto se refiere entonces a su segunda venida a la tierra.

El establecimiento del reino de Cristo

El regreso triunfal del Mesías

Permíteme organizar la información que hemos visto:

  • después de la formación de este imperio compuesto por diez reinos;
  • después del gobierno del Anticristo, que hará un pacto de paz con Israel durante tres años y medio;
  • después de otros tres años y medio, cuando el Anticristo profanará el Templo, intentará matar a los judíos junto con aquellos que siguen al verdadero Rey y exigirá ser adorado como un dios;
  • después de todo esto, el Rey regresará con su amada novia y, tras derrotar al Anticristo, reunirá a todos los santos que pusieron su fe en Él durante esos días de horrible catástrofe y juicio;
  • Él reunirá y restaurará a su nación descarriada, Israel, que entonces lo recibirá con genuino pesar y gran arrepentimiento.

Todo esto está por suceder.

El reino milenial

Y Daniel ve la inauguración del increíble reino del Mesías. Miremos nuevamente Daniel 7:13:

El Hijo del Hombre vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran.”

Detengámonos ahora e imaginemos esta escena que toma lugar en el cielo.

El Mesías —Dios el Hijo— se acerca al Anciano de Días —Dios el Padre— y el Padre le entrega el cetro al Hijo, por así decirlo, y declara: “Ahora es el momento… es hora de establecer el Reino del Altísimo en la tierra.”

El libro de Apocalipsis nos cuenta que este reino de nuestro Señor durará mil años, mientras Satanás estará atado en el abismo (Apocalipsis 20:1-3).

También se nos dice que, después de esos mil años, Satanás será soltado y reunirá un ejército de incrédulos. Imagínate eso. Ellos habrán disfrutado del reino sin creer en el Rey.

Y Cristo destruirá este enorme ejército, enviará a Satanás al infierno, destruirá la tierra y juzgará a toda la raza humana que no creyó en Él delante de un gran trono blanco (Apocalipsis 20:13).

Después de ese juicio final, Él creará un nuevo cielo y una nueva tierra que disfrutaremos para siempre. Apocalipsis 21 lo describe

Ahora bien, si ese resumen fue demasiado rápido y te gustaría estudiar todo esto con más detalle, te invito a escuchar nuestra serie de programas sobre el libro de Apocalipsis.

Lo que sabemos acerca del futuro

Los mayas estaban obsesionados con los calendarios… y eran astrónomos brillantes. Ellos crearon un calendario sagrado que seguía los movimientos de Venus. 

También crearon un calendario solar y trazaron los movimientos de la luna y el sol. De hecho, calcularon que la duración del mes lunar era de 29.532020 días, prácticamente el mismo tiempo exacto calculado hoy en día. Y llegaron a esa conclusión sin telescopios, computadoras, calculadoras ni cronómetros. [vi]

Ellos eran increíblemente brillantes para calcular meses y años, pero no podían calcular —ni nadie puede calcular— el fin del mundo.

Basándonos en las profecías de las Escrituras, sabemos que la tierra será destruida y que luego habrá un cielo nuevo y una tierra nueva, pero solo después del reino milenial de Cristo. Y sabemos que el reino de Cristo vendrá después de siete años de tribulación.

Así que puedo decir con completa confianza que ni el mundo ni sus ecosistemas van a acabarse hasta dentro de por lo menos otros 1.007 años… contando desde hoy.

Y puede que esa cuenta regresiva comience hoy mismo con el arrebatamiento de la iglesia.

En un artículo del diario leí acerca de un hombre que, debido a sus creencias acerca del fin del mundo, ahora está instando a la gente a prepararse para las catástrofes de la Tribulación. Él ruega que las personas acumulen agua, alimentos y ropa; que guarden su información financiera en un lugar seguro junto con otros elementos esenciales.

Y la verdad es que no hay nada de malo en prepararse para un apagón eléctrico o una inundación. Eso está bien. Es parte del sentido común… de ser un buen administrador de tus recursos.

Pero prepararse para reconstruir la raza humana después de una serie de catástrofes mundiales no es solamente malinterpretar la clara profecía bíblica, sino también ignorar el problema más grande.

Nuestro mensaje y nuestro evangelio no consisten en llamar a las personas a reunir recursos para sobrevivir el fin del mundo; nuestro mensaje busca llamar a la humanidad a preparar su corazón por medio de la fe en Cristo, arrepintiéndose de sus pecados para así ser salvos de la ira venidera.

Nuestro evangelio anuncia que “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27).

Como Daniel con el rey Belsasar, nosotros somos evangelistas, advirtiéndole a la gente que esta podría ser su última comida.

Es para esto que debemos estar preparados. Esto es lo que sabemos acerca del futuro a partir de las Escrituras.

Permíteme hacer un repaso:

  1. Primero, nadie puede saber cuándo el mundo se va a acabar. Nadie puede darte una fecha exacta.
  2. En segundo lugar, sabemos que Jesús no regresará para establecer su reino hasta después de un período de tribulación que durará siete años.
  3. En tercer lugar, sabemos que no hay profecías que deban cumplirse antes del arrebatamiento de la iglesia, profetizado en 1 Tesalonicenses 4:17.
  4. En cuarto lugar, sabemos que solamente después de que la iglesia esté con el Señor, los juicios de la ira de Dios se derramarán sobre la raza humana. Apocalipsis 3:10 contiene la promesa de que la iglesia será librada —sacada, mantenida lejos— de la ira de Dios. Y para cuando el período de la tribulación comience sobre la tierra, los redimidos estarán cantando delante del trono de Dios (Apocalipsis 5).
  5. En quinto lugar, sabemos que después del período de tribulación, Jesucristo, el Mesías, descenderá a la tierra por segunda vez con sus amados para establecer su reino. Él vino solamente en las nubes para arrebatar a la iglesia; esta vez volverá a la tierra para establecer su reino.
  6. Y, en sexto lugar, Jesucristo reinará sobre la raza humana que sobrevivió a la tribulación y creyó en Él. De hecho, Apocalipsis 14 nos dice que los que escuchen y crean representarán a toda lengua, tribu y nación sobre la tierra.

Este es aquel último reino profetizado por este sabio de Babilonia: Daniel.

Descripciones del reino venidero

Permíteme darte algunos detalles acerca de este glorioso reino futuro del Señor Jesucristo, donde todos los que creemos reinaremos juntamente con Él. Aquí te presento cinco características del reino milenial:

1. Será un tiempo de gran paz

El profeta Isaías 2:4 nos dice que convertirán sus espadas en rejas de arado, y no se adiestrarán más para la guerra.

2. Será un tiempo de gran gloria

La gloria radiante de Dios se manifestará en el reino del Mesías (Isaías 35 y Ezequiel 43).

3. Será un tiempo de gran adoración

El apóstol Juan nos revela que cantaremos junto a cientos de millones de ángeles:

“Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos”(Apocalipsis 5:13).

4. Será un tiempo de gran prosperidad y salud

El profeta Isaías nos dice que la persona de cien años será considerada joven (Isaías 65:20), y que nuestro maravilloso Rey sanará nuestras enfermedades, debilidades y deformidades.

Isaías 29:18 dice que los sordos oirán y los ciegos verán en ese reino.

Él dice además, en el capítulo 33, que ningún residente del reino dirá jamás: “Me siento enfermo.”

Nosotros seremos inmortales y reinaremos sobre millones de personas que disfrutarán del reino de Cristo en la tierra durante mil años (Apocalipsis 20), un tiempo de prosperidad y salud sin precedentes.

5. Finalmente, será un tiempo de gran alegría

El pueblo se alegrará en la presencia de Cristo con alegría, como en tiempos de cosecha (Isaías 9:3).

“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre” (Isaías 9:7).

Conclusión

Isaac Watts fue un diácono y vendedor de ropa en Inglaterra a mediados del siglo XVII. Era un disidente de la Iglesia Anglicana, lo que se consideraba traición en aquellos días. Por esa razón, un día lo arrestaron.

Mientras estaba en la cárcel, su esposa Sarah dio a luz a su hijo, a quien llamó Isaac, igual que su padre.

Después de un tiempo, Isaac padre salió de prisión y, al pasar tiempo con su hijo, descubrió que él tenía una afinidad por la poesía.

A la edad de 19 años, Isaac hijo le dijo a su padre que estaba descontento con la música en la iglesia. Todo sonaba muy triste y monótono. En aquellos tiempos, solamente se permitía cantar salmos directamente de la Biblia. Martín Lutero había creado y enseñado varios himnos, pero Juan Calvino solo permitía el canto de las Escrituras.

Este fue un gran debate, sin duda. La música siempre ha sido objeto de controversia. Desafortunadamente, lo que Dios creó para unirnos muchas veces nos divide.

Lo que ocurrió fue que, después de una acalorada discusión, Isaac padre desafió al joven Isaac a escribir un himno, para ver si realmente podía inventar algo mejor de lo que ya existía.

Y así lo hizo. Escribió su primer himno, y la iglesia le pidió que escribiera uno nuevo cada semana. Con el tiempo llegaría a escribir más de 600 himnos. [vii]

Uno de sus himnos más populares, que hasta el día de hoy se canta en Navidad, se titula: “Al mundo paz.”

Sin embargo, Isaac no estaba pensando en la primera venida de Cristo cuando escribió este himno, sino en su segunda venida y en el reino de Cristo sobre la tierra.

La razón por la que lo cantamos en Navidad es porque la traducción de este himno cambia bastante el mensaje original. Permíteme traducirlo de manera más literal.

La letra diría algo así:

“¡Al mundo gozo! Ha venido el Señor,
que la tierra reciba a su Rey.
Que cada corazón le prepare lugar,
y el cielo y la naturaleza canten…

Y aquí está la profecía de Daniel en forma de canción:

“Él reina el mundo con verdad y gracia,
y les demuestra a las naciones
las glorias de su justicia
y las maravillas de su amor…

Querido oyente, asegúrate de haber puesto tu fe en Jesucristo, el Rey venidero. La hora de su venida está más cerca que nunca.

Hay muchas cosas acerca del futuro que no sabemos, pero hay una cosa que sí es segura.

El apóstol Juan escribió:

“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).

Escucha esto: tú no puedes saber la hora de la venida de Cristo, pero sí puedes saber que Él vendrá por ti.

No puedes saber el año en que establecerá su reino, pero sí puedes saber que reinarás con Él cuando eso suceda.

Así que asegúrate de pertenecer al Rey por medio de la fe en Cristo Jesús. Te aseguro que no vas a querer perderte ese maravilloso reino.

Termino con las palabras que todos nosotros, los que pertenecemos al Rey, cantaremos un día. Apocalipsis 5:9-10 dice:

“Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.” 


[i] Mark Hitchcock, 2012: The Bible and the End of the World (Harvest House, 2009), p. 47  

[ii] Ibid, 102  

[iii] Renald Showers, The Most High God (Friends of Israel, 2002), p. 75  

[iv] Ibid, p. 78  

[v] Showers, p. 80  

[vi] Hitchcock, p. 31  

[vii] Robert J. Morgan, Then Sings My Soul (Thomas Nelson, 2003), p. 31  

Este contenido es una adaptación autorizada del ministerio Sabiduría Internacional, bajo la enseñanza original de Stephen Davey. Todos los derechos del contenido original están reservados a su autor.


Puede compartir o reproducir este material libremente solo con fines no comerciales, citando adecuadamente al autor y al ministerio. Queda prohibida su venta, modificación con fines lucrativos o redistribución sin permiso escrito.

Hemos procurado citar debidamente todos los recursos externos utilizados en cada lección. Las citas bíblicas provienen principalmente de la versión Reina-Valera 1960 y de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), aunque en algunos casos se emplean otras versiones de la Biblia para facilitar la comprensión del pasaje.
Reina-Valera 1960® © 1960 Sociedad Bíblica Trinitaria. Usada con permiso. Todos los derechos reservados.
La Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2019 por The Lockman Foundation. Usada con permiso. Todos los derechos reservados.

Adaptado y publicado por el ministerio Sabiduría Internacional.

Explorar más estudios bíblicos

Estudio de las cartas de Pedro

Las Heridas de Jesús

Por un momento, el apóstol Pablo pone de lado el tema de la política y el gobierno para que nos enfoquemos en la gracia de Dios a través de la vida y obra de Jesucristo.

Ver estudio »
Secret Link